Signos clínicos al ingresar |
Fractura antigua de tibio-tarso derecho
Traumatismo en ojo derecho con úlcera corneal difusa
Traumatismo craneal con posible afección nerviosa (mantiene la cabeza ladeada, no oye y no ve)
Posiblemente el animal se haya accidentado bastantes días antes. |
Resumen de tratamiento recibido y rehabilitación |
La fractura ha quedado correctamente alineada por sí sola, de modo que no requiere tratamiento alguno. El examen coprológico muestra una severa parasitosis por Capillaria, un nematodo intestinal para la que se desparasita.
Inicialmente se administran antibióticos y anti-inflamatorios sistémicos junto con colirios antibióticos. El estado general mejora poco a poco, pero el nervio trigémino está afectado y el animal no parpadea correctamente, de modo que no lubrica y limpia el ojo, que presenta ya un proceso infeccioso severo a pesar de la administración continua de lubricantes tópicos y colirios antibióticos. Tras varias sesiones de acupuntura, el movimiento del párpado empieza a ser visible, pero durante una noche excepcionalmente fría, la cornea el ojo se congela. Se procede a su enucleación (extirpación).
A lo largo de varios meses, el animal se habitúa a la visión con un solo ojo, y recupera el oído. Mientras tanto, permanece una instalación exterior de gran tamaño, entrenándose finalmente en la captura de presas vivas.
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